09 abril 2007
PIJCHEO PÚBLICO
ANUNCIA las siguientes actividades:
PIJCHEO PÚBLICO
Q’OWA
VIDEO-DEBATE
MÚSICA AUTÓCTONA
EXPOSICIONES
VENTA DE PRODUCTOS CON COCA
COCAPI (API CON COCA)
En apoyo a la Feria de la Coca que se realizará el próximo 14 y 15 de Abril en la ciudad de Sucre, celebramos en Cochabamba:
- Un Pijcheo Público de diálogo - unidad en la diversidad, con coca orgánica de Chapare, Yungas de Totora-Vandiola y Yungas de La Paz, un coloquio, exposiciones y venta de productos con coca, el VIERNES 13 de ABRIL de 10:00 – 12.30 a.m., en la plaza 14 de Septiembre. ¡¡ Esperamos su participación!!
- Video-Debate con mate, cocapi y otros productos con coca en dos oportunidades: el Miércoles 11 de Abril a las 19:00 horas en el Auditorio de Sociología (Calle Nataniel Aguirre entre Jordán y Sucre) y el JUEVES 12 de ABRIL a las 19:00 horas, en el café LA REPÚBLIKA (Calle Ecuador entre 25 de Mayo y España)
* Hierba Mala – La historia secreta de la coca de Jorge Hurtado
Gumucio (Bolivia) – 5 minutos de duración
* Coca Cero o el Apocalipsis Andino de Alejandro Ravazola (Argentina) – 50 minutos de duración
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Aldo Orellana Lopez
Cel: (591) 71460722
Fax: (591-4)4511525
29 noviembre 2006
Los peligros de los transgénicos: alimentos y cosechas
Los peligros de los transgénicos: alimentos y cosechas
Ronnie Cummins
La tecnología de ingeniería genética (GE) ofrecida por corporaciones transnacionales de “ciencia de la vida” plantas, animales, seres humanos y microorganismos, patentando y después comercializando los resultantes de tales como Monsanto y Novartis consiste en la practica de alterar o interrumpir los planos genéticos de organismos vivientes - genealimentos, granos y otros productos para obtener ganancias. Corporaciones de la ciencia de vida proclaman con grandes fanfarras que sus nuevos productos revolucionarán la agricultura, eliminarán el hambre, curarán enfermedades y mejorarán la salud del público en general. En la realidad, a través de la practica de sus negocios y poder político, los ingenieros genéticos han hecho claro que tienen la intención de usar la GE para dominar y monopolizar el mercado mundial de granos, alimentos, fibras y productos farmacéuticos.
CONTACTENOS en la oficina para ser voluntario u organizar un grupo en su comunidad.
INFORMESE con las ultimas noticias en nuestro sitio de internet, www.organicconsumers.org
DISTRIBUYA nuestra petición, que se puede encontrar en nuestro sitio de internet.
ENCUENTRE tiendas y mercados que distribuirán nuestros materiales, que también están en el sitio de internet.
ORGANICE demostraciones, protestas y eventos. Hable con nosotros para encontrar grupos ya trabajando sobre este tema en su área.
APOYENOS por una donación, para que podamos seguir con este trabajo clave. Se puede donar en el sitio de internet.
ASOCIACION de CONSUMIDORES ORGANICOS
6101 CLIFF ESTATE RD
LITTLE MARAIS, MN 55614 EEUU
Número de Teléfono: 218-226-4164
Número de Fax: 218-226-4157
EMAIL: info@organicconsumers.org
SITIO de WEB: www.organicconsumers.org
* Ronnie Cummins es Director Nacional, Asociación de Consumidores Orgánicos
Las bendiciones de la hoja maldita
Las bendiciones de la hoja maldita
El Gobierno de Estados Unidos ha invertido unos 5 mil millones de dólares para erradicarla. El Estado colombiano la considera el combustible de la violencia que aqueja a ese país. Desde hace dos décadas, en las selvas de esa nación suramericana, guerrilleros y paramilitares se baten a muerte por el control de los cultivos de coca, una planta que para los indígenas páez es sagrada y, con productos a base de su hoja, quieren reivindicarla
Ganan terreno
Ya los productos de hoja de coca se distribuyen en todas las tiendas naturistas colombianas. Dada la demanda, los supermercados de cadena también se han arriesgado a su expendio. Las ganancias que generan los productos de hoja de coca se invierten en la comunidad de los páez.
Texto y fotos:Amalia Morales
Corresponsal en Colombia
A comienzos de este mes, el Vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, viajó hasta Londres, para lanzar allí la última campaña de su gobierno: “La maldición de la coca”. Esa cruzada que sataniza a la hoja de coca, Santos, la oficializó en un foro mundial celebrado contra las drogas.
Con el espíritu brioso de un soldado en batalla, Santos declaró a las emisoras de su país, desde la capital británica, que cerca de dos millones de hectáreas de la selva tropical húmeda colombiana han sido destruidas por el cultivo de esta planta maldita, con la que se produce cocaína, cuyos principales consumidores están en Estados Unidos y Europa.
Según estudios del gobierno, en Colombia se producen 800 toneladas de cocaína al año, el doble de lo que las autoridades creían. Se siembran más de
Un kilo de cocaína puesto en Estados Unidos se consigue a 35,000 dólares y en Europa por 50,000 euros (63,000 dólares).
Al año el narcotráfico gana unos 800 millones de dólares, según
Mientras el vicemandatario colombiano hablaba por las radios, en una casa de dos pisos, en un barrio al occidente de Bogotá, se concretaba el sueño de unos indígenas colombianos, que piensan exactamente lo contrario de la hoja de coca: que es sagrada y bendita, y que cuenta con un gran potencial alimenticio.
Creen tanto en los beneficios de la hoja de coca, que desde hace seis años han empezado a producir té de coca, galletas y torta de coca, vino de coca, frutas deshidratadas con hojas de coca, y el producto rey:
“Es que no es lo mismo la uva que el vino, así que tampoco es lo mismo la hoja de coca que la cocaína”, dice Fabiola Piñacue, indígena páez y líder del proyecto Cocanasa, que está por reivindicar la hoja que otros maldicen.
No es la primera vez que Piñacue escucha que satanizan la hoja de coca. Desde que Piñacue salió de Tierradentro, en el Cauca, al suroccidente del país, donde la planta de coca florece en tierras húmedas y calientes como palmeras a orillas del mar, sólo ha escuchado injurias contra la planta que sus ancestros consideraban sagrada.
“La hoja de coca en realidad no es una droga, es fuente de vida, es un suplemento alimenticio que contiene muchas vitaminas y nutrientes, y eso está probado científicamente”.
Con esas palabras que acompañaba con una taza de té de hojas de coca, preparado por ella misma, Piñacue fue conquistando a sus compañeros de la carrera de Ciencias Políticas en una universidad bogotana.
Con su termo y empeñada es reivindicar a la hoja que aprendió a mascar desde niña, Piñacue comenzó a participar en las ferias artesanales. Algunos la insultaban por estar vendiendo ese té, pero la mayoría, dice, acogían con gusto sus palabras y su tizana de coca.
Recuerda que llegaba gente a preguntarle para qué era buena la hoja de coca. Fabiola sin titubear les decía que tenía propiedades medicinales para todo, “hasta para el mal de amores les decía que era buena”, dice sonriendo.
“Y es verdad porque la hoja de coca contiene alcaloides naturales”, agrega. Enseguida, extiende un plegable del proyecto que, citando un estudio científico hecho en Harvard en 1973, describe las principales propiedades de los 14 alcaloides de esa hoja verde oscura que crece en un clima lluvioso a más de
La hoja de coca es una píldora mágica, una suerte de multivitamínico —dice—, que acelera el funcionamiento del cerebro, evita las enfermedades cardiovasculares, es antidiarreico, regula la producción de melanina de la piel, acelera la digestión, previene gastritis, úlceras, es analgésica, anestésica, regula la secreción de la bilis, mejora el funcionamiento del hígado y por si fuera poco, combate la formación de caries. “Si usted se fija en los hombres ‘paeces”, son fuertes y sus dientes son duros y blancos”, comenta Ana María, una de las mujeres que trabaja en el proyecto.
En
Uso de siglos
En Calderas, en Tierradentro, donde Piñacue creció, el consumo de la hoja de coca empieza desde que brotan los primeros dientes.
Desde hace más de cinco siglos, los indígenas tienen la costumbre de “mambearla”, como le dicen a la actividad de masticar, antes de emprender cualquier faena en el día. También la usan para sus rituales sagrados.
Los primeros cronistas españoles que llegaron a Colombia escribieron que “(…) la virtud de esta hierba es que cualquier hombre que tenga estas hojas en la boca, no padece ni de hambre ni de sed”.
Sin embargo, la droga que se empezó a producir con uno de los alcaloides de la hoja, a finales de los setenta, y cuyo negocio floreció en los ochenta con el narcotráfico, y se mantiene hasta hoy, acabó un poco con la tradición del “mambeo” entre los indígenas.
En la actualidad, el Gobierno colombiano, apoyado por Estados Unidos, dedica millones de dólares a la erradicación de los cultivos de coca. Las fumigaciones de herbicidas acaban cada año con miles de hectáreas, sin embargo, los estudios revelan que lejos de disminuirse, las plantaciones proliferan en la zona del Putumayo y del Caquetá.
Derecho indígena y la competencia de los grupos armados
De la erradicación, se supone que se salvan las comunidades indígenas, a las que por ley se les reconoce como un derecho cultural el cultivo y consumo de la hoja.
En Calderas la hoja de coca que se siembra, va a parar a las bocas de sus pobladores y al horno de secado del proyecto Cocanasa.
Desde hace un par de años, por un decreto, se les permite a los de Cocanasa la industrialización y comercialización de la hoja de coca con fines culturales.
“Ha sido una batalla larga lograr que se permita la comercialización de la hoja con el propósito cultural”, dice David Curtidor, asesor legal de Cocanasa.
Otra batalla es la que libran en el terreno, en las plantaciones, donde muchas veces llegan grupos, paramilitares o guerrilleros, a presionar a los indígenas a que les vendan su cosecha. “Esa gente paga el doble de lo que nosotros pagamos, y como hay mucha necesidad en la zona, los indígenas terminan vendiéndosela. Ese ha sido un problema, aunque la mayoría nos la vende a nosotros”, dice Piñacue.
Energizante Coca-sek
Con el té de coca, a los indígenas les ha ido muy bien. En un año, llegaron a vender dentro de Colombia más de 30,000 cajas de aromática, como también le dicen a la tizana.
Con
Un lote de 20,000 latas de este energizante, que ha pasado satisfactoriamente los registros sanitarios, desaparece en dos semanas de las bodegas de Cocanasa.
Ya los productos de hoja de coca se distribuyen en todas las tiendas naturistas colombianas. Dada la demanda, los supermercados de cadena también se han arriesgado a su expendio.
Las ganancias que generan los productos de coca se invierten en la comunidad.
“Se hacen préstamos revolventes, se han mejorado las escuelas; lo último que se compró fue un horno para el secado de la hoja, porque sólo tostada sirve para extraer el contenido proteínico que tiene, y así no serviría para hacer cocaína”, dice.
Los productos de hoja de coca ya han traspasado las fronteras colombianas.
Además de Bolivia, hasta donde enviaron un vino de hoja de coca para la toma de posesión del presidente Evo Morales, la aromática ha llegado a suelo mexicano, canadiense, francés y holandés, sin embargo, en ninguno de esos países ha podido comercializarse aún como un producto naturista porque las legislaciones lo prohíben. Los escollos legales son por ahora una traba para la exportación.
A pesar de la aceptación en el mercado de los productos de la hoja de coca, todavía pesa más en la opinión pública y en el imaginario de la gente, el discurso que sataniza a la planta.
“Esta hoja es una hoja asesina, que convertida en cocaína alimenta toda la violencia que está sufriendo el pueblo colombiano”, resumió hace unas semanas el Ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, al anunciar que el año entrante, fumigarán cultivos en la frontera con Ecuador.
El sueño de Fabiola Piñacue es que un día los indígenas de Bolivia, Perú,
Ecuador y Colombia puedan industrializar y comercializar productos hechos
a base de hoja de coca. ()
25 octubre 2006
revalorización de la hoja de coca
Comité impulsor de la estrategia
de revalorización de la hoja de coca
El Comité Impulsor es una iniciativa de grupos y personas de la sociedad civil quienes buscan aportar desde sus experiencias, a la revalorización de la hoja de coca, en Bolivia y a nivel internacional.
La hoja de coca es un recurso milenario de los pueblos andinos y amazónicos. Su valor nutritivo, beneficios para la salud humana, e importancia cultural, han sido registrados ampliamente, entre otros por numerosos científicos.
Sin embargo, esta riqueza natural también ha sido y es motivo de feroces intentos de control económico y político. Hoy, la hoja de coca y sus valores, en vez de recibir el reconocimiento internacional que se merecen, son negados y perseguidos, debido a una confusión en personas e instancias de la política internacional.
Estamos convencidos que esta confusión, que define a la hoja de coca, en su estado natural, como una droga, es curable y superable. Por ello, proponemos, organizamos y realizamos una campaña que se dirige a una justa valorización de la hoja de coca, como una de las grandes riquezas que nos regala la vida.
Una de las acciones de la campaña internacional, es la proclamación del 26 de junio – hasta ahora día internacional de lucha contra las drogas – como el día internacional de la hoja de coca.
En el 2007, Usted podrá ese día, en muchos sitios del mundo, disfrutar de una riquísima taza de maté de coca.
Le pedimos dejarnos sus datos, en caso que:
Quiere recibir nuestra información
Quiere participar en la campaña de revalorización
Quiere respaldar la campaña económicamente
Contacto en Bolivia: (591-4-) 444 67 05
– casilla 5471, cbba –
bondades medicinales de la hoja de coca
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2006-10-14/ImEcCronicas0595879.html
Un doctor para la coca
DEFENSAS. Teobaldo Llosa es el psiquiatra que más ha estudiado y defendido las bondades medicinales de la hoja de coca, tanto que la ha aplicado en el tratamiento contra la adicción al clorhidrato de cocaína y a la pasta básica. Todos sus estudios son citados en el extranjero
Por Miguel Ángel Cárdenas
No necesitó mate ni harina de coca para volar un Mirage V, para ser presidente de
Vivimos un 'boom' naturista con la harina de coca, similar al que se produjo con la maca y la uña de gato.
Yo le quitaría los adjetivos de milagroso y hoja sagrada que le están dando e iría a las cosas concretas: es un producto natural de las hojas de coca, sin añadidos, sin tóxicos, solo la molienda, y conserva todas las propiedades al cien por ciento, con la facilidad de que no hay que masticarla ni echarle una 'llicta'. Y que los intestinos absorben todos sus elementos, especialmente el calcio, la vitamina D, A, hierro, y, además, la cocaína.
Ha mencionado la palabra maldita.
Ahí es donde viene la polémica, la cocaína por vía oral como la consumen los chacchadores, o como se bebe en mate de coca, es buena, es un estimulante, como tomarse una taza concentrada de café o un 'red bull' cuando uno quiere estar despierto. Una bolsita tiene un gramo de hoja de coca, un promedio de cinco miligramos de cocaína, que equivale a dos tazas de café normal con 160 miligramos de cafeína. Pero además tiene otros efectos superiores al café, es un antifatigante, por eso los mineros y los agricultores chacchan todo el día, trabajan más y se agotan menos. Y les controlaba el apetito sin desnutrir, usted no ha visto serranos anoréxicos. Por eso, se dice que la coca es la mejor planta laboral del mundo, sin exagerar.
Si lo compara con el café, este tiene contraindicaciones y produce daños en la gente hipertensa, con gastritis.
Desde la época de los incas no se da coca a las gestantes ni a los niños. Por algo será, no sabemos todavía. De repente, tiene demasiado calcio --porque la coca es la planta que tiene más, cuatro o cinco veces el que tienen otras yerbas y los pescados-- y podría calcificar el cartílago de crecimiento. Hay que tener precauciones con las personas hipertensas, las que tienen presión intraocular alta, glaucoma.
Usted es el principal estudioso de la hoja desde 1996, ¿pero por qué hasta ahora no existe un documento científico contundente que pueda hacer frente a la imagen negativa que se difunde por todos los medios?
Hay mucha información peruana, boliviana y mucho más, norteamericana; sus gobiernos la combaten pero sus científicos nos dan el apoyo en todo. Lo que pasa es que no hay mucha divulgación. Si fuera verdad que la cocaína por vía oral causa adicción, no habría ni una sola bolsa de mate de coca en el mercado. La cocaína por la boca no excita, no trastorna, no crea paranoia, sino estimula como un café.
¿Y oralmente no genera adicción? Usted ha confesado que es adicto al café y su consumo es oral.
Yo tomo todo el día café. Pero es una adicción química y la que se persigue es la adicción de conducta. Es distinto, cuando alguien comienza a usar la cocaína por la nariz, la fuma como pasta o se inyecta, se excita, se trastorna, se pone agresivo o deprimido, abandona los estudios, los trabajos, roba, se vuelve sociópata. El chacchador, en cambio, consume para trabajar más. Esas son las diferencias. El término que se usa ahora en psiquiatría y en patología es dependencia. Significa que yo voluntariamente voy a buscar algo...
Pero aún ahí existe el riesgo de que en un momento ya no sea una elección libre, sino que ya no pueda vivir sin la sustancia ni controlarla. Por ejemplo, si le quito el café por muchos días, ¿usted tendría síndrome de abstinencia?
Sí, pero un síndrome que no trastorna mi conducta. Cuando uno tiene un síndrome de abstinencia tipo cocaína, tipo heroína, necesito la droga tanto que soy capaz de vender todo lo mío, luego lo de los demás y cuando alguien se opone, soy capaz de matarlo. Por eso hay crímenes por las drogas. El café me produce una dependencia fisiológica, pero pasado unos días desaparece, ¿usted se ha enterado que alguien robó o mató por una taza de café?
Usted le tiene tanta fe al consumo oral de la hoja de coca que paradójicamente hasta la ha usado para combatir la adicción al clorhidrato y a la pasta básica. Casi un método homeopático.
Para combatir la adicción al cigarro, se usan parches de nicotina, autorizado por los ministerios del mundo. Y la metadona se usa para los adictos a la heroína. Yo soy pionero de un tercer método que se llama terapia de sustitución o agonista: la cocaína oral como cápsulas o como infusiones; donde no se sustituye la sustancia sino la forma de usarla. Es que repito, lo máximo que uno puede hacer si se come un kilo de hoja de coca es intoxicarse, no se va a volver adicto.
¿Cómo llegó a este tratamiento? Usted se hizo famoso en los años 80 por hacer operaciones al cerebro para combatir la adicción, que incluso hizo que el famoso Jacques Cousteau lo entrevistara para un documental.
Yo había venido de estudiar en Brasil y trabajé en una clínica psiquiátrica que comenzaba a llenarse, hasta en un 80%, de una clase de adictos que fumaban un cigarro con pasta. Dirigí a doce médicos y los pacientes entraban y salían y había tanta desesperación, la gente nos criticaba: pero no pueden curarlos, para qué son psiquiatras. Y usábamos todos los métodos modernos. Pero en el año 82, veíamos que no podíamos curar a nadie. Un día tuvimos en Navidad un paciente que masacró a la madre. Se reunieron mis médicos y les dije: señores, por aquí no podemos seguir.
¡Y decidió optar por la lobotomía!
Ese fue el problema, confundieron lobotomía con cingulotomía anterior bilateral, que es una cosa muy específica, que hasta ahora se usa para la ansiedad, para ideas depresivas con tendencia de suicidio que nadie puede controlar. Fui al Congreso Mundial de Viena en el año
Y casi le quitan el título de psiquiatra...
En la asociación psiquiátrica, pero no pudieron. Por eso, decidí investigar el uso oral de la cocaína y me fui a la sierra, hice los estudios en Quillabamba, vi que los serranos consumían hoja de coca más de treinta años, seis días a la semana, estaban sanos. Hice estudios de sangre en el hospital y lo único que tenían eran parásitos. Entonces comencé a usar mate de coca como sustituto para la adicción y vi que la gente comenzaba a controlarla. Y me becaron en Estados Unidos en 1991, el mismo instituto que me llamó brujo.
Vamos a otro aspecto polémico, usted aboga por la industrialización; pero por más alternativo que sea, ¿por qué no se logran resultados concretos? Se supone que por la lógica de mercado...
¡Porque hay monopolio!, Enaco es la única que vende la harina de coca, sin embargo, ya la está soltando. Ya hay hasta cremas de coca con licencias de Digesa, porque es anestésico. Hay aguardiente de coca, vino de coca, que se está haciendo en Huanta. Y las cápsulas son el producto más moderno. Y ahora la hoja de coca con chocolate. Digesa está muy abierto a aceptar los beneficios de la coca. Pero que quede claro que yo también combato al narcotráfico, no se me hubiera ocurrido ser adicto, hasta opero a los adictos.
Y el argumento, que lo ve en carteles y hasta en la publicidad del cine: que la inmensa mayoría de los cultivos se va al narcotráfico.
Es cierto, pero la solución no es erradicar. La erradicación ha fracasado desde la época de los españoles. La erradicación fracasó en Asia con el opio. ¿Qué hago con las hojas? Hago chocolates, que se pueden vender hasta en un dólar para los turistas. Se tiene que hacer que los propios agricultores tengan derecho a hacer su harina de coca, su mate de coca, no solo Enaco, porque son costeños. En Colombia han comenzado a hacer papeles de coca, la celulosa de la raíz, las hojas, los tallos y la fibra las han convertido en cartones. No solo con la hoja, hay que industrializar toda la planta, faltarían hectáreas, el Gobierno diría siembren cien mil más porque faltaría para producir cartones y papel de coca.
¿Usted ha viajado a las zonas cocaleras?... ¿Ha hablado con los líderes cocaleros?
A las zonas de narcotráfico no, ni quiero meterme en política porque se distorsionan las cosas. He estado por Tingo María de vacaciones, en Quillabamba y en la mina de Casapalca. Soy un científico. Ni me he leído la suerte en las hojas de coca, soy muy realista.
